04/04/14
Red Hot, esa bella imperfección
Una vez más, la banda californiana conquistó -con errores y todo- al público argentino, que deliró con su música en el Lollapalooza. Y otra vez, los Peppers se enamoraron de la multitud nacional.
Frente a más de 70 mil personas, los norteamericanos Soundgarden y Pixies calentaron los dos escenarios principales (Main Stage 1 y 2) antes del gran cierre con Red Hot Chili Peppers.
Un descripción aparte merece la presentación de los Red Hot Chili Peppers en el Lollapalooza. Y no solamente por su show, sino porque quedó claro que existe un amor eterno entre los californianos y el público argentino.
"Plain and simple... BA Argentina audiences are the best!!", escribió ayer el baterista Chad Smith en su cuenta de Twitter. La traducción es sencilla y poderosa: "Lisa y llanamente, el público de la Argentina es el mejor".
Minutos después, el gran Flea, bajista del grupo, expresó en castellano: "Muchas gracias Buenos Aires. Perfecto. Bonita" (sic). Y ese cariño mutuo quedó plasmado en cada segundo del show.
La presencia de Anthony Kiedis en el escenario hizo olvidar cualquier tipo de "pif" a la hora de interpretar los temas. Los Red Hot son así. ¿Suenan bien? Claro que sí. ¿Lo hacen a la perfección? No. Pero con el cuarteto estadounidense, eso realmente no importa porque el propio estilo de la banda permite la hermosa imperfección.
Se dice que en los festivales se tocan los hits. Los Peppers, el miércoles desafiaron la regla. Y no porque hayan hecho muchos temas de su último disco ("I`m with you"), sino porque tocaron para los verdaderos fanáticos y repasaron canciones -por ejemplo- del gran "Blood Sugar Sex Magik". En el Lolla, esto se festejó y se tomó como un buen gesto de la banda.
Sin dudas, el momento más emocionante del show fue cuando Flea "enfrentó" cabeza a cabeza al talentoso Josh Klinghoffer (guitarrista) y comenzaron a zapar y a desafiarse con una melodía tan pegadiza como familiar. El Hipódromo empezó a delirar, a entender que se venía algo importante. El público levantó los brazos y se dejó llevar por lo que escuchaba. Hasta que llegó ese hermoso acorde "arpegiado" que todos los guitarristas amateurs siempre intentaron hacer para demostrar que "saben" tocar la guitarra. "Californication" sonaba en el Lollapalooza y los Red Hot volvían a dejar en claro por qué es una de las bandas más importante de las últimas décadas.
Durante la segunda jornada también se presentaron la banda local de rock Pez, el músico inglés Johnny Marr (ex The Smiths), uno de los artistas más esperados de la jornada que convocó a mucha gente. A partir de las 15:30 se empezó a notar que la cantidad de personas iba a superar a las que asistieron el martes. También se llevaron a cabo las presentaciones de Ellie Goulding, AFI y Vampire Weekend en los distintos escenarios.
Mientras tanto, en el Perrys Stage, el dueño de casa, Perry Farell, mostró su faceta electrónica con su mujer, actuando como Perry-Etty junto a Joachim Garraud. Más tarde, fue el turno de Baauer, el creador del "Harlem Shake". En el cierre se presentó Axwell, ex integrante del reconocido trío de DJs y productores suecos, Swedish House Mafia.
Fuente: LR