20/05/14
Padre Osvaldo Buffarini, emitió 310 cheques sin fondo y quebró
El sacerdote Osvaldo Bufarini, ex párroco de nuestra ciudad y presidente de Cáritas Rosario, se presentó en bancarrota tras librar más de 310 cheques sin fondos
"Mi realidad está en las antípodas del reino del Señor. Bajé como Dante hasta el mismísimo averno y dejé en su pórtico todas mis esperanzas." La frase con tono bíblico forma parte de la denuncia de una quiebra que hizo el ex titular de Cáritas de Rosario, el sacerdote Osvaldo Bufarini.
Este religioso, es uno de los protagonistas de la trama que investiga el Vaticano en el Arzobispado de Rosario, donde la mirada de la Santa Sede se posó en presuntas "desprolijidades" en el manejo de los fondos de la arquidiócesis.
El Vaticano había ordenado una investigación en el Arzobispado de Rosario, a cargo de monseñor José Luis Mollaghan.
Actualmente, Bufarini está recluido en una casa de la capilla San Francisco Javier en el barrio de La Tablada, en la zona sur de Rosario. Luego de que trascendiera la "visita fraterna" que hizo en dos oportunidades entre noviembre y diciembre el obispo emérito de Mendoza José María Arancibia, surgieron versiones periodísticas que señalaban que Bufarini "se había fugado con dos millones de pesos". En diálogo con el diario La Nación el sacerdote niega la versión. "Me habían dicho que no hable. Soy un pecador, pero no un corrupto".
El testimonio de Bufarini tiene tantos puntos grises y dudas como el pedido de quiebra que presentó el 3 de diciembre de 2012 en la justicia de Santa Fe, el sacerdote argumenta que su estado de cesación de pagos es por haber "costeado con dinero de su bolsillo" parte de un plan de viviendas públicas en Villa Gobernador Gálvez y de nuestra ciudad donde se preveían construir 90 casas.
Fuentes del Arzobispado de Rosario sostienen que en la arquidiócesis descreen de ese relato que configura la defensa de Bufarini. Este tema, señalan, podría terminar en la justicia penal, con el sacerdote comprometido por el manejo de los fondos.
Uno de los terrenos, en Arroyo Seco, de unas 16 hectáreas, es parte de los activos de Bufarini (escriturado a su nombre el 20 de agosto de 2008). Es probable que no sea embargado porque las 60 familias que viven allí, que no pudieron escriturar los inmuebles, quedarían en la calle.
Según cuenta el sacerdote, se usaba un sistema de construcción de placas premoldeadas, que proveía la empresa Cento Constructora SRL. "Al poco tiempo, surgieron deficiencias de humedad y se deterioraron las placas y todo terminó siendo un desastre", afirma.
"La obra se fue demorando porque se cambió el sistema de construcción. Y entre octubre de 2011 y 2012, ya no hubo recursos aportados por Cáritas para afrontar las obras", señala el cura en la denuncia. A partir de este momento, aparecen las zonas grises en su relato. Porque Bufarini alega que para que las obras no se pararan decidió "absorber los gastos de materiales y mano de obra".
"Esto me ha llevado a la ruina económica y ha repercutido de manera catastrófica en mi carrera religiosa. He cesado en mis funciones como administrador parroquial y como decano del Decanato Sur, por una decisión infamante del arzobispo de Rosario y del vicario general, monseñor Emilio Cardarelli", advierte.
El sacerdote argumenta que "la abrupta ausencia de fondos" lo obligó "a recurrir a prestamistas de la mafia financiera que recibían cheques cobrando altísimas sumas de interés [el 10% mensual]". El religioso jura haber aportado de su bolsillo, que calcula en unos $ 400.000.
Esas deudas son las que figuran en la quiebra, pero además Bufarini carga con otros compromisos impagos, como deja traslucir su situación bancaria. Según el informe del Banco Central, Bufarini libró entre agosto y diciembre últimos 317 cheques que fueron rechazados y figuran como impagos en ese organismo. El monto es de $ 1.472.655. En agosto de 2012, Bufarini firmó 112 cheques que no tenían fondos en cuentas de los bancos Galicia, Macro y Credicoop.
El sacerdote Bufarini hizo tres denuncias por amenazas en la Justicia y dice que fue blanco de un intento de secuestro. Acusa a los "prestamistas". Incluso, una combi de la parroquia fue incendiada en la calle.
Fuente: N.E