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11/09/14

El "berretín" de las cosas idas... La laguna de Ciaralli 2ª parte

 

En la década del 50  los hermanos; Isidoro, Nello, Raúl y Antonio Ciaralli, realizan un "histórico emprendimiento" como fue construir una "laguna artificial, para la cría del pejerrey"

 

 

A veces, en los pueblos ocurren hechos trascendentes por su magnitud. No importa cual fue su resultado, si exitoso o no. Estas cosas solo se realizan con empeño, grandes esfuerzos, y trabajos duros; a pesar de no lograr el sueño anhelado. Pero lo hecho, aun así, resulta realmente admirable. Uno de esos casos fue la "Laguna de los 4 hermanos", que como dijéramos en nuestra primera parte, nosotros la rescatamos en esta columna con el nombre con el que Arroyo Seco, la conoció:




La Primera parte, de esta entrega, estuvo dedicada a exponer las alternativas que llevaron a los hermanos Ciaralli; a proponerse a encarar una obra de esta magnitud. Decíamos, de los esfuerzos que debieron afrontar desde sus comienzos. Del trabajo que acarreaban las excavaciones de la tierra, las toscas; del incesante bombeo, para el llenado de agua hasta cubrir el espejo necesario.

Y entonces, por fin, con la aprobación del Instituto de Piscicultura, pudieron dar comienzo a la tan esperada "Cría del Pejerrey"; procediendo a la siembra de 200.000 alevines de pejerrey; provistos por el Instituto mencionado; y de allí en más, esperaron que la naturaleza completara la obra de criar y multiplicar la especie.

Teniendo energía eléctrica propia, se instala en todo el perímetro de la laguna una guirnalda de luces. Por la noche, estas, atraían las mariposas, y a los pequeños insectos que al caer al agua, servían de alimento a los peces.

Aprovechando que el arroyo estaba tan cerca, otro de los alimentos, que pudieron obtener eran los peces pequeños que habitaban en el mismo. Estos, se recogían mediante un método inventado por ellos para luego arrojarlos a los pejerreyes dentro de la laguna.




Comenzaron a aparecer pejerreyes que pesaban hasta 350 gramos, pero, sin embargo, se advertía, que la cantidad había disminuído. Por otro lado, si cada uno rinde una cantidad de 5000 alevines, no se encontraba en un principio una respuesta a esta baja. Pronto lo supieron, la mitad se devoraban entre ellos. Es decir, que ha medida que crecía el pejerrey, se comía a la cría. Esto sucedía pese al alimento que se les brindaba. Posiblemente, separando a los más pequeños en una pileta, se hubiera podido evitar esta pérdida en la producción.

No habían terminado las complicaciones. El espejo de agua de la laguna era demasiado atractivo para las aves y fue así el lugar preferido de los "siriri", del "crestón" y demás patos salvajes, que en bandada acudían al lugar. Se puede afirmar que invadieron la laguna y se solazaban nadando. Hasta aquí, nadie había advertido el inmenso daño que estos visitantes ocasionarían al lugar.

La deposición de estas aves, sobre la laguna, mezcladas con semillas de yuyos, en especial el canutillo, que traían de las islas del Paraná, iban al fondo del cauce y pronto se llenó de hierbas acuáticas y crecieron de tal forma que perjudicaban el libre albedrío de los pejerreyes.

Para enfrentar este nuevo desafío, construyeron una embarcación para la eliminación de los yuyos que nacían en el fondo de la laguna, y cuyo mecanismo especial fue ideado también por los hermanos Ciaralli. Consistia ésta, en una guadañadora similar a las de cortar alfalfa, que iba anexada a la embarcación; la que además; contaba con una hélice con dos paletas que accionaban a medida que avanzaba, cortando las malezas a ras del fondo de la laguna. Todo ello, movido por un motor marino de una potencia de cinco caballos.

Estas hierbas cortadas, flotaban sobre el espejo de la laguna, Había que sacarlas, ya que al pudrirse, afectaban las aguas. Otro inconveniente más. Entonces, con rastrillos bien diseñados las recogían y las amontonaban en la orilla, para luego quemarlas.

Sin embargo las hierbas cortadas hasta las raíces, volvían a crecer con más celeridad, lo que exigía una constante atención para el mantenimiento de las aguas. Ante la gran cantidad de hierbas, el pejerrey se asfixiaba.

Nuevas complicaciones ocurrirían a causa de las aves silvestres, en especial los patos que completaron el cuadro de obstrucción del éxito. Del vecino arroyo que es origen del nombre de nuestra Ciudad, los patos extraían bagres y taruchas pequeñas que trasladaban en su pico hasta la laguna, de modo tal, que pronto se multiplicaron y fueron las causas que determinaron el exterminio de los pejerreyes y sus alevinos.

A todo esto, y con el arroyo cercano, el sitio se presentaba como un verdadero paisaje, que era frecuentado por los visitantes, quienes llegaban hasta allí para admirar la laguna y la hermosura del lugar .

También se recuerdan los pic-nics de los estudiantes para el día de la primavera. Es que los hermanos Ciaralli, además lo habían transformado en un lugar muy atractivo. Completaban el establecimiento una propiedad de material, para habitación, compuesta de dos piezas, cocina y demás comodidades. Poseía un embarcadero, arbolado de sauces alrededor de la laguna; pequeño monte de eucaliptus; paraísos "sombrilla" y un montesito de árboles frutales en producción de más de cien plantas, herramientas diversas y caballos. Es decir que se trataba de una verdadera chacra modelo. A todo ello se agrega la existencia de conejos de raza "gigante"con cien conejeras y un criadero de ranas.




Podemos valorar así, como a través de este emprendimiento; y tirando suavemente de los hilos de la memoria; nos encontramos con experiencias de vida, que no nos dejan fijados al pasado, sino que nos proyectan hacia el futuro, con una fuerza creadora, esa fuerza que solo le es otorgada a aquellos que actúan en la vida con convicción y Fe. Esa Fe tan necesaria en nuestras vidas, porque es la esencia misma de nuestra razón de existir.


Agradecimientos: 

Isidoro y Raúl Ciaralli, Familias Ciaralli, Eduardo E. Pastinante. 


Material Consultado: 

Material de archivo, Material inédito de "Pinceladas de recuerdos" de Francisco Pastinante.


* Este material fue publicado originalmente en TEMAS & NEGOCIOS .



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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