17 Jan

El "berretín" de las cosas idas... Francisco C. Porreca

 

 

 

Luego de publicar en el mes de diciembre, un Resumen Cronológico con el contenido de los 38 números del berretín ya editados, retomamos este hermoso desafío con sabor a nostalgia, convencidos de que como lo afirmara William Carter, solo podemos aspirar a dejar dos legados duraderos; las raíces, y las alas . . .

Hubo un tiempo en nuestro terruño, en que el Teatro, acaparó el interés y la atención de sus pobladores. Así como el Cine, aquella Fábrica de Sueños, según lo definía nuestra recordada Gloria Gennai; la atracción por el Teatro; ocupaba un espacio importante para la vida de los habitantes de Pueblo Aguirre. Estaba representado por artistas vocacionales de la localidad, que ponían toda su dedicación para actuar en un escenario, frente a un público apasionado y entusiasta.

Y así fueron naciendo verdaderos exponentes del arte escénico, que en Arroyo Seco, durante mucho tiempo, tuvo una gran vigencia. Era tal el entusiasmo de aquella época, que se crearon lugares destinados para la puesta en escena de estos espectáculos. A su vez fueron apareciendo en los distintos tiempos, Centros Filodrámáticos, o Grupos teatrales; que competían entre sí. Las obras que los elencos locales representaban sobre el tablado, requerían de horas de ensayos que a través del tiempo pasarían a ser parte de nuestra pequeña historia. Iremos publicando en este primer artículo, y tal vez en otros, lo que nos fue posible rescatar de aquellos memorables tiempos de Teatro en Arroyo Seco.

Si tenemos que decir con precisión la fecha en que comienza a tener vida el Teatro en nuestro pueblo, apuntamos que promediando la década del 10.

Inaugurado el Salón Social de la Sociedad Italiana sobre calle Belgrano en el año 1915, se realizan aquí funciones teatrales, kermeses y reuniones culturales. En 1918 se alquila esta propiedad a José Settecase para casa de familia, buffet y cine; donde continuarían las veladas artísticas.

Por otro lado, en la esquina de Belgrano y Mitre (hoy Mueblería y edificios linderos), en la década del 20 funcionaba el Cine Teatro Argentino, que competía con el Cine de Don José Settecase. Obtenía éxito con representaciones de espectáculos de bataclán, montadas por Alfonso Pisano, artista de revistas porteñas. Dichos espectáculos picarescos, que eran éxito de la noche porteña, atraían a un público numeroso. Con el tiempo la convocatoria fue decayendo, y un día cerró sus puertas definitivamente. Este inmueble lo ocupa entonces, a partir de 1930 y hasta 1948, el Arroyo Seco Athletic Club, para Sede Social y Secretaría.

Don Pedro Bogetich, en su propiedad de Belgrano 540; (hoy Centro Cultural) había instalado un Almacén y despacho de bebidas, durante la década de 1910 a 1920.Luego liquidó su negocio y en el viejo galpón de su casa llevó a cabo mejoras y lo transformó en un Teatro. El lugar además se alquilaba para fiestas y funciones. Nace así el Teatro Apolo. La entrada era por una puerta del terreno baldío lindante, propiedad Municipal hoy cedida a la Biblioteca , y en donde se instalaban también los Circos que recorrían el país.

El Teatro Apolo, competía con el Cine Teatro Sociedad Italiana, enriqueciendo el acervo popular de nuestra población.

Fueron naciendo así, inquietudes teatrales, como dijéramos al comenzar, ya antes de 1920, donde se sucedieron grupos de artistas vocacionales que prestigiaron la cultura artística de Arroyo Seco.

Dos núcleos teatrales de aquella época revalidaban en el medio. Por un lado el Centro Filodramático Florencio Sanchez y por otra parte el Centro Filodramático Enrico Caruso.


Iniciaremos entonces estas evocaciones rescatando fragmentos recopilados de Pinceladas de Recuerdos, donde a través de su relato, Francisco Pastinante nos habla de un personaje que dedicó gran parte de su vida al Teatro local.


 


Para que la población de hoy sepa que quizás el principal pilar de esta actividad de la cultura, fue un humilde italiano que un día llegó, creció y desarrolló su actividad de actor nato en nuestro medio, montando obras del sainete porteño y criollo, enseñando a moverse en la escena al principiante y aconsejando a los que sabían más.

Rescato en esta pincelada a ese niño que nació en Italia, en 1886, en la región de los Abruzzos; cuyo nombre jamás debería ser olvidado. Fue FRANCISCO CAYETANO PORRECA.

Cuando tenía diez años sus padres decidieron abandonar su tierra en busca de mejores horizontes. Un día embarcaron rumbo a la América soñada, con destino fijo a nuestro Arroyo Seco, lugar en el que lo esperaba un familiar. El grupo estaba compuesto por los padres, y sus hijos Adelina y Francisco, los que viajaban llenos de esperanzas, unidos por el amor que los ligaba, sin más títulos que el que imponía la condición de inmigrantes italianos.

Ya en alta mar, la madre de Francisco en estado de gravidez, dio a luz a un niño que llamarían Tomás. El destino estaba marcado. La madre, presa de una infección murió. Habia ofrendado una vida a la vida y por ello, brindó la suya. El padre gringo abrazó a sus hijos y lloró por la compañera muerta. El mar la recibió después de la ceremonia cristiana. El padre con los hijos, estremecidos de dolor, pisaron tierra argentina y llegaron a Arroyo Seco donde lo esperaba el hermano residente.

Se instalaron en 25 de Diciembre y Gaboto. Fue dura la lucha por la existencia, la pobreza se enseñoraba en la casa de los Porreca. El padre de Francisco, Adelina y Tomás (el pequeño), un día se fue a Montevideo a trabajar y allí murió lejos de sus hijos. Vicente Porreca, el hermano residente, crió a los chicos. Francisco se dedicó a las tareas rurales; es que debía ayudar a sus hermanos menores y al tío que tanto había hecho por su familia.

Trabajó como peón en las máquinas a vapor de corte y trilla de la época y en sus ratos libres ejercía la profesión de peluquero. Este oficio le hizo independizarse y abrió su peluquería.

Allí comenzaron a frecuentar Fructuoso Giúntoli, Félix Gómez, Liberato Cianci y otros que tenían inquietudes artísticas; y Don Francisco ya adulto, los entusiasmó formando así un grupo teatral.

Interesó a jóvenes como Luis Carena, Tomás y Adelina Porreca, José Chiorra, José Romagnoli y otros, y por primera vez llevaron a escena una obra teatral en el salón flamante de Don Pedro Bogetich, que pasó a ser así el Teatro Apolo, que funcionara en
Belgrano Nº 540 (en su interior). Hoy el edificio pertenece al Centro Cultural Municipal.

Muchas fueron las obras representadas en ese lugar. Luego las necesidades económicas y la sed de andar, hizo que a mediados de 1926 se trasladara a Córdoba.

Allí estuvo algunos años y luego volvió a fines de 1931.Se había casado y tenía una hija. Volvió a instalar una peluquería en calle Parmas s/n. (hoy 9 de Julio nº 248) y de nuevo su inquietud interior lo llevó a formar otros grupos teatrales, que actuaron en el Cine Teatro Sociedad Italiana.

Fue intensa su labor; su físico alto, delgado, y sus cejas gruesas lo hacían inconfundible. Su rostro siempre estaba iluminado por una sonrisa melancólica. Añoraba sus cosas, la lucha de su padre y la suya, su madre muerta allá en alta mar, todo era motivo para que lo inundara una tristeza íntima. No obstante esto, practicaba el humor fino. Era natural en él. Era un extraordinario artista de teatro que en cualquier papel, dramático o humorístico mostraba a las claras su capacidad de expresión innata.

Se brindaba a todos y gozaba de la amistad que le ofrecían los amigos. Era respetuoso y gentil. Enfermó en los últimos tiempos de la década del cuarenta, falleció sin dejar deudas a la sociedad; en su vida había pagado todo. Con trabajo, con entusiasmo y con generosidad había cumplido.


  

El 19 de Octubre de 1994 en la Escuela Comercial Juan B. Alberdi fue inaugurada una Sala de Conferencias y Teatro bajo el nombre de FRANCISCO CAYETANO PORRECA. En un acto numeroso y muy emotivo, es digno de destacar, entre otros, la presencia de Nélida Porreca y Francisco Pastinante.


Material Consultado: "Pinceladas de Recuerdos"; Material de archivo; Reseña Histórica.

Agradecemos a: Nélida Porreca; Tony Ghilardi.


* Este material fue publicado originalmente en TEMAS & NEGOCIOS.


 

 

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