11/10/15
"El ritmo Bariloche" negocio para muchos
Los límites, el poco sueño y la presencia de las drogas, forman parte de un cóctel que, a veces, termina siendo mortal. "Aquí la premisa es tapar todo", denuncia y advierte una de las voces
La muerte de Julieta, más allá que se haya tratado de un tema donde alcohol, drogas o violencia no rozaron al caso, es una más en la larga lista de graves episodios ocurridos en la ciudad de Bariloche y que tuvieron por protagonistas a adolescentes.
Quizá las palabras de Marcos, alguien que trabaja en turismo estudiantil desde hace años sintetice todo: "Esto es una industria muy grande y aquí la premisa es tapar todo. Aunque muchos no lo crean, los familiares de las víctimas son cómplices al pactar arreglos con las empresas. Lo primero ante un suceso grave, es taparlo", agregó el joven.
Hubo un hecho puntual, la neumonía que sufrió el hermano del Pocho Lavezzi, estuvo internado dos días en la Clínica El Sol. Lo que comenzó con una gripe continuó con un severo cuadro de neumonía, que lo dejó al borde de la muerte. Poco se supo de esto.
Antes de eso, un severo cuadro febril se había llevado la vida de Fátima, una chica formoseña que falleció una semana después de regresar del viaje de egresados. En noviembre del año pasado, una joven de 17 años sufrió varias fracturas luego de tomar parte de una excursión a bordo de una camioneta. Un mes antes, una chica bahiense padeció graves lesiones cuando desbarrancó su cuatriciclo.
La estadística agrega que cinco años atrás, Martín Gruning, alumno del colegio Manuel Belgrano, murió en una excursión. Tenia 13 años. Otro caso: el deceso de un estudiante en 2008, cuando rodó 50 metros mientras hacía trekking. Muchos culparon al total desconocimiento de quienes habían organizado esa práctica.
Descontrol
En este informe le contamos cómo se intenta controlar a los chicos de posibles excesos en una estadía que ellos mismos definen como "al ritmo Bariloche". Usted pensará ¿Qué es al ritmo Bariloche? Bueno, los mismos chicos tienen la respuesta, "son 9 noches y nueve boliches.
Todos los días hacemos excursiones y capaz hay días que dormimos dos o tres horas nada más, pero todo se disfruta el doble porque estamos acá". Lejos de sus padres, y cerca de sus amigos, con quienes los fines de semana hacen esta vida de salidas, noche y alcohol pero no como lo hacen acá: todos los días.
El caso es que los chicos sostienen un ritmo enloquecedor.
Recaudos
A cargo de cada grupo de estudiantes hay uno o dos coordinadores. Con ellos, puede haber padres o docentes pero no siempre se da. Nadie objeta que no existen los controles para cuidarlos, pero suelen pasar inadvertidas cosas en donde los adolescentes "cruzan un límite", comentó Enzo, un joven coordinador. Cabe aclarar que las empresa organizadoras de estos viajes cuentan con un servicio médico tercerizado, el que se encarga de atender a los menores.
Algunas empresas utilizan dos precintos: uno es el de los boliche, "el que marca la entrada y te dan laconsumición y en el otro está cargada la ficha médica con un código de barra".
Luego Enzo comenta: "Como coordinadores necesitamos controlar que no hagan la previa y salgan descocados para el boliche. Aparte, en la mayoría de los hoteles hay un seguridad que los requisa para que no entren nada. Pero bueno, los chicos siempre se las ingenian para hacerlo, aunque estamos atentos a todo".
Drogas
"Es más lo que dicen que lo que pasa. Lo que es lo nuevo, drogas sintéticas es más difícil de controlar, porque no sabemos qué se metieron. Ahí, si te enganchamos te volvés", asegura Enzo. Y habla de tolerancia cero en ese sentido, en cambio con el alcohol "es otra cosa. Si te vemos tomar mucho te decimos aflojá, por tu salud y para disfrutar de las excursiones. A la segunda te volvés", aclara este coordinador.
Previas y Alcohol
La clave es aquel que tenga más de 18. Inmediatamente, su DNI se convierte en elemento buscado por todos los chicos en Bariloche. Y es que, será él o ella, el encargado de proveer al resto del alcohol para la previa. Porque no sólo de excursiones se llena el tiempo de los egresados. Por el contrario, todos encuentran espacio libre como para armar las peligrosas previas en las que el alcohol hace su aparición con fuerza. Y no es que esto sea desconocido en las calles de Bariloche.
Por el contrario, en las calles del Centro Cívico pueden verse listados de promociones con venta de bebidas para mayores de 18 pegados en las vidrieras de los negocios. "El que tiene 18 se lleva la plata de todos y compra las bebidas", aseguran los chicos en off. "En los boliches los tragos están $180. Un fernet sale 200, un vaso para dos o tres. Pero afuera con $75 compramos la botella entera y una coca grande que tomamos entre cinco", confiesan.
Expertos en ahorro y con ganas de exceder límites, los chicos despliegan todo su ingenio para hacer al alcohol partícipe de sus noches aprovechando la falta de controles. La diferencia en Bariloche es que esta rutina se repite durante siete noches seguidas y sin red.
Más aún: las borracheras de la madrugada no encuentran sueño reparador durante el día, ya que los egresados no dejan de hacer sus excursiones. El coctel, lamentablemente, es explosivo.
¿Qué se puede exigir a la empresa?
Además del Certificado de Autorización, el chequeo del contrato y la exigencia de la cuota cero se puede pedir: las habilitaciones de los hoteles y restaurantes otorgadas por el municipio; las habilitaciones emitidas por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte y los seguros médicos y de asistencia al viajero. Hay que destacar que cada 35 estudiantes debe haber un coordinador que debe cumplir con ciertos requisitos, como ser mayor de 21 años y no contar con antecedentes penales.
Fuente:Crónica