05 Mar

El "berretín" de las cosas idas... Pueblo Aguirre, años 30 (2ª parte)

 

Años 40. Playa de la Estación de Servicio "Energina" de Luis M. Ceturini. Ramón Moreyra, el legendario Taxista; Luis M. Ceturini; los vecinos Antonio y Francia Bozzuto junto al pequeño Raúl Nofri ; Vicente Añel y Livio D. M. Orsi.

 

 

Una antigua e inédita fotografía publicada en el número anterior por gentileza de la Señora Ilda Farroni; fue el disparador que nos dio la idea para hacer un recorrido por este céntrico barrio.

Completaremos entonces, en esta entrega lo que logramos rescatar de él y su gente.

Otra inédita foto; gentileza de Mary Ceturini nos acompañará en este nostálgico viaje. Veamos:


(Continuación)


Y sigue otra propiedad, que estuvo habitada por Santiago Bullich y su familia. Tenía un negocio dedicado a Verdulería y Frutería que Don Santiago atendía con su esposa Carmen. En ese lugar actualmente se encuentra el negocio y la familia de Claudio Turri.

Desde principios de siglo, donde hoy funciona un comercio y al lado está la Galería "Via Apia"; se encuentra la propiedad que en esos años pertenecía en su totalidad a Alejandro Fumero y su familia. En el lugar se hallaba un negocio con los rubros de Almacén y Tienda llamado "El Obrero"".

Al llegar a la calle Victoria (hoy Yrigoyen), allá por los años 20; Corina Discépola tenía una Tienda denominada "La Toscana". Una clásica esquina hasta fines del 30. Cuando el negocio se cierra definitivamente, Don Hilario Gómez la alquila para instalar una despensa. 

A principios del 40, ante la inminente llegada de una Sucursal del Banco de Santa Fé en la esquina de enfrente, su hijo Hilario Lito Gómez, agregó un Bar y Café. La emblemática esquina, nostálgico lugar de tantas anécdotas, reuniones y personajes inolvidables; pasó con el tiempo a ser parte de nuestra historia. Su nombre: "La esquina de Gómez".

Justo enfrente de la Tienda "La Toscana", tenían instalada su Tienda Don Francisco Aiello y Anita Florio.

Los hijos de la flia. Aiello, fueron Teresa y Pedro. Teresa fue la madre del recordado médico Mansueto Maiorano. Y Don Pedro, un hombre de bien que habitó en la zona; ejemplo ciudadano, difícil de encontrar en estos tiempos que corren. Cuando a principios del 40 se cierra la Tienda, el lugar se vende para la posterior instalación del Banco Provincial de Santa Fe en 1943.

Con cierta dificultad, alcanzamos a ver en la cuadra un pasacalle que dice "Farmacia Italiana". Anteriormente se llamaba "Farmacia Saroli" y estaba en la vereda lado izquierdo. Cuando la compró Juan Mármora, cambió de nombre y se trasladó enfrente. Muchos años después pasó a ser propiedad de María del Cueto de Barrilli.

Actualmente en el local funciona un negocio de Fabricación de Pastas.

En un tiempo la calle San Martín desde Humberto 1º hasta Victoria (hoy Yrigoyen) se hallaba edificada de un solo lado. De la otra mano se encontraban grandes baldíos, potreros y galpones pertenecientes al Ferrocarril. A todo lo largo de estos terrenos la Comuna había plantado plátanos. Hoy recordamos aquella frondosa y verde arboleda; como una estampa de tiempos idos. 

En un sector comprendido entre Victoria y Mitre; se instalaron juegos para niños, bancos y grandes maceteros conteniendo palmeras. Este lugar adquirió el nombre de "Bvard. San Martín".

En la esquina de Mitre y San Martín se había erigido el Monolito en homenaje al citado prócer en su paso por Arroyo Seco. Hoy dicho monumento se encuentra en Humberto 1º y Bvard. M. Maiorano.

En su intersección con San Martín, la calle Irigoyen hace un recodo hacía las vías. A fines de los años 20, se construyó en esta esquina propiedad de la Comuna, una Estación de Servicio. En los primeros tiempos se expendía el combustible de la marca Energina, y después cambió por la de Shell. 






Se recuerda entre sus titulares a Armando Caiola y luego durante muchos años, el negocio estuvo a cargo de Luis M. Ceturini. Desaparecido don Luis, sus sucesores; fueron los continuadores.

En la esquina de enfrente donde hoy está el Banco Bisel, a partir de los años 20 existió una Talabartería, propiedad de Feliciano D Alessandro. Artesano del cuero, el talabartero hacía arneses para caballos, monturas, pecheras, riendas, frenos; y la maleta y el clavo para la cosecha del maíz. Con el correr del tiempo la modernización, la mecanización del campo y de la industria; la electrónica y los nuevos inventos fueron relegando esta actividad hasta quedar casi olvidada.

En 1942, Roque y Roberto D Alessandro, hijos de Don Feliciano deciden instalar allí una Zapatería, pasando la Talabartería a ser una actividad secundaria. Más adelante abren una Sucursal en Villa Constitución. La tradicional esquina de Calzado DAlessandro funcionó en este lugar hasta fines del 68, cuando es adquirida por el Banco Ciudad de Rosario.


Y habiendo llegado al final de nuestro recorrido por este barrio, nos detenemos sobre la vereda de esta céntrica esquina donde junto a su familia, vivió Roberto D Alessandro.

Lo recordamos evocando un párrafo de la Reseña Histórica que dice: "En el deporte nos enorgullecieron con su fama, figuras que adquirieron en su hora proyección nacional, entre ellas esa gloria del fútbol que se llamó Roberto D Alessandro y que alcanzara renombre internacional al ocupar en un determinado momento el punto más alto dentro del fútbol argentino".



Material consultado: archivos particulares.

Agradecemos a: Ilda Farroni, Mary Ceturini, Lito Cianci, Luis Gallego, Teresa y José Malacalza, Ricardo Gallego, Rubén Ciarrochi, Juan Fumero, Alicia Chaui, Alberto Maiorano, Carlos Bozzuto.


* Este material fue publicado originalmente en TEMAS & NEGOCIOS.


 

 

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