28/07/16

Los "peronistas" de Perón

 

Nota de opinión de Axel Trotte

 

 

LOS PERONISTAS DE PERON



El peronismo como movimiento histórico excede la interpretación estrictamente política,  al considerárselo movimiento, lo colocamos como construcción dinámica de la historia nacional,  estructura fundamental de nuestra cultura.

Es decir que, dentro del universo peronista hay una base social identificada y fiel a los principios del movimiento y un sinfín de dirigentes políticos que se llaman Peronistas.

En nuestra ciudad hay una nueva especie de dirigentes que, estando ubicados en otros partidos se dicen "Peronistas de Perón". Esta rara clase de dirigentes, militan y representan al partido del gobierno PRO, que claramente se ubica en las antípodas del Peronismo. 

La idea es analizar algunas cuestiones del gobierno PRO, con el fin de desandar el falaz camino de éstos peronistas de Perón.

En principio, decir que se es peronista de Perón, para un verdadero peronista, es una redundancia, pero en boca de estos personajes se convierte en una falacia.

El fondo de la cuestión es que éstos dirigentes se nombran a sí mismos como Peronistas de Perón, porque quieren significar fundamentalmente que el Kirchnerismo  no es peronismo, o por lo menos no el de Perón. La dificultad radica en que lo hacen desde el PRO, como si este espacio (en el caso de que estos dirigentes sean honestos intelectualmente), fuese un lugar donde se practica el peronismo de Perón.

Evita en 1948 decía "nosotros los peronistas no hemos salido de los partidos, hemos salido de una causa, de una mística, de una doctrina que creo el general Perón inspirado en los descamisados Argentinos…..Por eso cada peronista no sólo conoce la doctrina, sino que también la siente y la práctica". La causa,  el objetivo final del peronismo, es la justicia social.
 
La letra doctrinaria es clara y sencilla, "Es necesario llevar a las masas laboriosas a un régimen de trabajo adecuado, un salario que compensará el esfuerzo y que permita vivir con dignidad y felicidad, con buena alimentación, vestimenta adecuada y desarrollo espiritual…….así mismo asegurar una vejez tranquila y una vivienda digna por ser uno de los derechos elementales del hombre".

Desde aquellas definiciones mucha agua ha pasado bajo el puente, la justicia social es un anhelo no siempre cumplido.  El 10 de diciembre del 2015 terminó un proceso político de 12 años que, a mi entender,  mucho se ha acercado en su accionar a las consignas doctrinarias del peronismo. Los guardianes doctrinarios autodefinidos Peronistas de Perón no piensan lo mismo, por eso han corrido con la coherencia política que los caracteriza a los brazos de un espacio político que,  seguramente cumple de mejor manera las ideas de Perón.

A decir verdad, he buscado infructuosamente en las páginas doctrinales algo que se parezca al sinceramiento de la economía, por ejemplo transferir millones de pesos de la economía popular a los sectores concentrados del agro, o la quita de retenciones y devaluación de la moneda, con la consiguiente licuación de los salarios y encarecimiento de la canasta básica ergo empobrecimiento de los sectores medios  bajos y enriquecimiento de los sectores altos. Tampoco encontré referencias  al desfinanciamiento del Estado producto de la quita de impuestos a los ricos y el aumento brutal de tarifas. Por eso cerré el libro sagrado y me fui en busca del plan económico de Perón, conocido como Primer Plan Quinquenal, cuyo objetivo era "situar la economía del país al servicio de todos, para que todos los habitantes sean copartícipes de las riquezas", absorto corrí hacia el televisor y vi la fiesta en la Sociedad Rural y me dije: ¡qué país próspero! Cuando el campo anda bien, el país anda bien.

Así y todo,  cambie de canal y vi unas imágenes raras, gente comiendo en distintas esquinas, alrededor de unas ollas. La gente las llama ollas populares, entonces me dije, vamos bien el pueblo también tiene su fiesta, se reúne a comer en las equinas, pero para mi sorpresa, los olleros no estaban de fiesta, si no de reclamo. Se quejan de lleno pensé. Si el gobierno popular PRO, que nuestros sacerdotisos Peronistas de Perón abrazan tan clamorosamente es lo que es, debe haber un error. Apague la tele y volví al plan quinquenal, algo tuvo que haber dicho Perón sobre esto, sospeché. Seguí buscando sesudamente y encontré algo que se parecía "Se debe aumentar la renta nacional como movilización de la riqueza y también la elevación del nivel económico de los ciudadanos que ha de traducirse en mayor consumo". 

A esta altura mi confusión era mayúscula, Perón decía aumentar la renta nacional como movilización de las riquezas, si no entiendo mal es como decir que se debe redistribuir el ingreso cobrando impuestos a los que más tienen para distribuirlos con el resto y así expandir la economía, pero el PRO quitó impuestos a los sectores que más ganan, le quitó retenciones a las tabacaleras, a las mineras y al sector agropecuario; acá hay algo raro me dije, alguna medida peronista debe haber, seguro el consumo popular subió. Corro hacia la PC, busco estadísticas de consumo y veo para mi sorpresa que el consumo está en caída y en el peor nivel de los últimos treinta años, levanté la cabeza y pensando en el Negro Olmedo me dije, "Chiquito Reyes no es ningún gil", ¡estos tipos son unos embaucadores! 

El PRO no es un gobierno peronista,  todo lo contrario, son la expresión  del más rancio reaccionarismo político y conservadurismo económico. Nosotros, "los peronistas" lo sabíamos, por eso nunca nos van a encontrar abrazando semejante desidia. Para aquellos que hoy militan en sus filas y que con fe militante defienden éstos intereses, vaya todo el respeto democrático, pero para aquellos acomodaticios que hacen del entreguismo una  política, tengan, por lo menos, la decencia de no hacerlo en nombre de Perón.




 

 

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