02/04/18
Mi pequeño fusilero, por Yamila Zingoni
Veteranos de Guerra Arroyo Seco
Cada 2 de abril se conmemora el inicio de la Guerra de Malvinas, entre Argentina y Gran Bretaña, ese día de 1982 se realizó la denominada "Operación Rosario", fue el desembarco de las tropas argentinas en las islas ocupadas por los ingleses desde 1833. El 14 de junio el conflicto bélico culminaba con la rendición de nuestro país.
En noviembre del 2000, a través de la Ley 25.370, el día 2 de abril fue declarado Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas en homenaje a todos los combatientes caídos y a los sobrevivientes.
En Arroyo Seco en esos primeros años el Acto conmemorativo se realizaba en la Plaza 9 de Julio, una alumna del Colegio San José, Yamila, contaba haciéndonos emocionar la historia de su papá Jorge Zingoni que había combatido en Malvinas, años después Yamila continúa con la misma misión mantener esta historia viva, y en ella la de todos los soldados que fueron a la Guerra.
En estas palabras sumamos nuestro recuerdo, agradecimiento y homenaje a los 649 soldados muertos durante el conflicto, a los cientos que al regresar no pudieron soportarlo y se suicidaron, a cada veterano que siguió luchando día a día para volver a insertarse en la sociedad, en un trabajo, formar una familia, tener amigos, visibilizando la guerra vivida y como expresó Alfredo De Bernardo en el acto de esta mañana: "seguir insistiendo a través de la memoria con nuestras soberanía" sobre las Islas Malvinas.
MI PEQUEÑO FUSILERO, por Yamila Zingoni
No voy a publicar una foto el 2 de abril diciéndole cuanto lo amo, como siempre, hoy voy a contarles la historia de él, de un pequeño fusilero ( como le decía mi abuela en las cartas). Él quizás no lo hace porque le juega en contra la emoción o le cuesta expresarse en la sociedad, por eso nunca habla en los actos.
Foto: Yamila Zingoni
Mi viejo hizo el servicio militar con 18 años como se hacia en aquella época, lejos de mis abuelos, un domingo de pascuas lo corren hacia un costado preguntándole si tenían algún problema, mi viejo le dice que no, entonces el oficial le comunica que irían a Malvinas ya que necesitaban 6 conscriptos, por supuesto mi viejo acepta.
Mi papá le escribe una carta a mi abuela diciéndole que se iría a Malvinas y días después parten para Comodoro Rivadavia y de allí sale un avión hacia Malvinas que tardo 1 hora aproximadamente. Los espera una camioneta que lo llevaría a Puerto Argentino, pasada la medianoche lo llaman para hacer la guardia ( por lo que estaba un poco tensionado). La consigna era que a civiles que veía caminando disparara.( sufrió toda la noche)
Al día siguiente el oficial les informa que se irían para el campo ( Monte Tumbledown) y mi viejo contento porque no iba a hacer más esas malditas guardias pero sin saber con lo que se iba a encontrar en el campo... ( desde puerto a el campo lo hicieron caminando) llegaron y comenzaron a hacer los pozos de zorro para cuando vendrían los ingleses .
En las islas mi papá recibe la carta de mi abuela y mi papá le vuelve a escribir diciéndole que se queden tranquilos que iba a volver ( de hecho esas cartas están todavía) y luego de eso se corto la comunicación.
El 1° de mayo llegan los buques y ahí empiezan a bombardear, para mi papá parecía mentira vivir eso ya que los cohetes cortaban en el aire y hacían tremendo agujero en el suelo. Estuvieron en alerta roja y constante bombardeo por 45 días que por ende las bombas caían a 15/ 20 metros de ellos. Mi papá y Victor ( compañero de pozo) se abrazaban y se entregaban a la vida. Durante la guerra estuvo mojado 15 o 20 días.
Mi viejo se descompone de la panza (por haber tomado nafta de avión de la misma sed) y esa misma noche fue la peor de todas, el bombardeo mas feo de los 2 meses que estuvo en la isla. Y al día siguiente se da por finalizada la guerra, lo llevan a un tipo galpón y les dicen que se queden tranquilos que habían cumplido con la patria, que estaba muy orgullosos de ellos y que la isla se iba a recuperar no con ellos si no con otros en el futuro.
Mi viejo en un principio no quería volver porque estaba destrozado físicamente paso a pesar 45 kilos y no quería preocuparlos, mis abuelos obviamente lo recibieron con abrazos y lagrimas...
Mucho tiempo le costo darse con la sociedad, poder integrarse...
Hoy en día mi viejo esta bien, tiene sus altos y bajos pero ahí estamos nosotros para ayudarlo, y como le prometí una vez nos vamos a hacer viejitos juntos.
Quiero que esta historia no muera y siga viva para que reconozcan quien es mi viejo y lo que paso!
Es un héroe y lo amo mas que a nada! Los nonos estarían orgulloso de vos y de tu proceso...
Veteranos de Guerra Arroyo Seco: Cerino Jorge Alberto, De Bernardo Alfredo, Díaz Reinaldo Eduardo, Giménez Víctor Hugo, Martínez Juan Antonio, Quinteros Oscar Alfredo, Pereyra Juan Carlos, Romanini Oscar Raúl, Romero Néstor Omar, Sanabria Víctor Hugo, Zingoni Jorge Alberto