Después de varias modificaciones, incluso en torno a su interpretación musical, a través del decreto número 10.302 del 24 de abril de 1944, quedó aprobado el Himno Nacional argentino tal como lo conocemos.
¡Oíd, mortales!, el grito sagrado:
¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas
ved en trono a la noble igualdad.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al gran Pueblo Argentino salud!
¡Al gran Pueblo Argentino salud!
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Farm. Carolina Carfagno