18/02/26
Cierre de la empresa de neumáticos Fate
La empresa argentina fabricante de neumáticos Fate comunicó este miércoles que cerrará de manera inmediata y que despedirá a 920 empleados.
“Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires», indica el comunicado de la compañía.
Se trata de la planta más grande del país, con una capacidad productiva que superaba los cinco millones de neumáticos por año.
Por qué cierra Fate
Tras anunciar la decisión del cierre, la firma expresó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”.
En el comunicado, Fate repasó su historia y señaló que “a lo largo de más de ocho décadas FATE construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”.
La firma remarcó que es una empresa de capitales argentinos que «generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país”, y agregó que “esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante”.
Finalmente, desde la compañía se despidieron agradeciendo: “expresamos nuestro profundo agradecimiento a quienes nos acompañaron en este recorrido: nuestros colaboradores, clientes, proveedores y a todos aquellos que confiaron en nuestra industria”
A última hora la Justicia ordenó el desalojo de la planta de Fate en Virreyes (San Fernando), que permanece ocupada por parte de los 920 trabajadores despedidos tras el anuncio de cierre. La medida fue dispuesta por el juez de Garantías Nº 4, Esteban Eduardo Rossignoli, luego de un pedido del fiscal Marcelo Fuenzalida.
Según la fiscalía, hubo un ingreso violento a la planta, con rotura de alambrados, daños en accesos y ocupación de sectores del edificio por al menos 16 personas. La empresa sostuvo que había notificado previamente el cierre y garantizado el pago de indemnizaciones.
Desde el sindicato, el dirigente Alejandro Crespo rechazó la medida, afirmó que no fueron notificados formalmente del desalojo y defendió la permanencia en la planta como parte del reclamo para recuperar los puestos de trabajo, en medio de un clima de fuerte tensión.