12/08/26

Movilización de científicos y universitarios por la crisis del sistema científico argentino

 

 

 

Este miércoles, científicos y científicas de todo el país se movilizan para reclamar por la situación que atraviesa el sistema científico y tecnológico argentino. La convocatoria, bajo el lema “Me pongo la camiseta”, propone que los participantes concurran con la camiseta de la Selección argentina, como símbolo de apoyo a quienes trabajan por la ciencia y el desarrollo del país.

En la Ciudad de Buenos Aires, la concentración será a las 16 en el Obelisco y contará también con la participación de la comunidad universitaria y trabajadores de organismos como el CONICET, el INTA, el INTI, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Servicio Meteorológico Nacional.

Según un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación, desde diciembre de 2023 se perdieron alrededor de 6.400 puestos de trabajo en el sector científico y tecnológico, mientras que el financiamiento acumuló una caída del 51 por ciento. Para 2026, la inversión proyectada en ciencia y tecnología se ubica en torno al 0,14 por ciento del PBI, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.

Los investigadores también cuestionan el congelamiento de salarios, la falta de convocatorias para nuevos proyectos y la reducción de recursos destinados a los organismos científicos. Advierten que esta situación favorece la pérdida de investigadores altamente capacitados y aumenta el riesgo de una nueva fuga de cerebros.

Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue la decisión del CONICET de no renovar las becas posdoctorales de 379 investigadores. Los científicos consideran que se trata de un eslabón fundamental para la formación de recursos humanos y para la continuidad de las líneas de investigación.

La protesta también alcanza a las universidades nacionales. Los gremios docentes y no docentes reclaman el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso y respaldada posteriormente por la Justicia. Las organizaciones sostienen que todavía existe una pérdida significativa del poder adquisitivo de los salarios y reclaman mayores recursos para becas y gastos de funcionamiento.

Desde el Gobierno, en cambio, sostienen que las transferencias a las universidades están al día y calificaron el paro como una medida política. En junio se acordó un incremento salarial del 24 por ciento, distribuido en un 21 por ciento en julio y un 3 por ciento en octubre, aunque los gremios consideran insuficiente la recomposición.

La movilización de este miércoles se presenta así como una jornada de protesta en defensa de la ciencia, la educación pública y la continuidad de las políticas de investigación y desarrollo. Las organizaciones anticiparon, además, nuevas medidas de fuerza para las próximas semanas.

 

 

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