16/09/12
"Pedir, agradecer y cumplir", los pedidos a la virgen San Nicolás
Aproximadamente a las 20 hs. la carroza de la Virgen llegó a nuestra ciudad
Una multitud volvió a marchar ayer hacia San Nicolás en la tradicional peregrinación. La procesión llegó esta mañana al santuario
Aunque la fe popular los explica y resume a todos, "pedir, agradecer y cumplir" fueron, junto a "dar y recibir", los verbos más utilizados por los peregrinos para explicar su participación en la multitudinaria marcha iniciada ayer, a las 15, desde la esquina de Ayacucho y Arijón, en la zona sur de Rosario, y que culminará 16 horas y 70 kilómetros después esta mañana en el campito vecino al santuario de la virgen de San Nicolás.
Una camioneta de Defensa Civil acordonada por una custodia transportó la imagen de la virgen desde la puerta de la catedral de Rosario hasta la cabecera de la marcha, manteniendo una rutina establecida en ediciones anteriores. Numerosos jóvenes de distintas parroquias y colegios religiosos de la ciudad, junto a gran cantidad de adultos, se fueron convocando en la zona de partida de la procesión para ir a dar gracias, pedirle ayuda, agradecerle dones otorgados y cumplir las promesas efectuadas a la madre de Dios en la imagen de la virgen-
"Tomamos el lema «Mirando al año de la fe, la Virgen peregrina que nos acompaña en el camino de nuestra vida hacia Jesús»", fue uno de los conceptos que vertió el arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, minutos antes de iniciarse la marcha en las primeras horas de una tarde demasiado calurosa
Adelantados. Si bien los organizadores se esfuerzan cada año en solicitar a los marchantes que no adelanten su partida y se encolumnen detrás de la imagen de la virgen, cuando esta llegó a la intersección de la calle Ayacucho con la avenida Circunvalación ya la mayor parte de la multitud hacía rato que había ingresado a la jurisdicción de Villa Gobernador Gálvez, en una columna de peregrinos que ocupaba en un momento todo el ancho de la ruta y superaba largamente las seis cuadras de extensión.
"Ya vas a ver cómo viene más gente", comentaba una abuela canosa a una amiga de su edad con la que caminaba del bracete, y haciendo referencia a la gran cantidad de creyentes que se suman a la marcha en cada una de las localidades de la ruta por donde pasan.
Nadie entra en mayores detalles, pero la voluntad de ir hasta el santuario está acicateada por toda clase de motivaciones: "Voy a San Nicolás porque creo en María; quiero agradecer por lo que me dio, y porque creo en Dios cumplo una promesa y voy a agradecer", señaló Luis Duarte, un peregrino de 64 años de barrio Alvear y de saludable aspecto. "Me preparo todos los días de la vida para hacer este tipo de cosas porque soy deportista", agregó.
Gorras, bandanas, sombreros, mochilas, zapatillas, ropa deportiva y largos bastones para ayudar a alivianar la marcha eran el denominador común de los viajeros que, bajo el puente de la Circunvalación, fueron despedidos con música.
"¡Muchachos; «San Lorenzo»", fue la escueta orden del director de la banda de música "Pedro Wenceslao Beltrame", y los veteranos ex integrantes del Cuerpo de Exploradores (boy scouts) de don Bosco atacaron las partituras con la histórica marcha homónima desde sus bronces y tambores, aportando además un repertorio de clásicas marchas militares y temas populares.
Postal del lugar. Un calor inusual y agobiante le agregaba valor a la fe que llevaba a miles de personas a unir dos ciudades caminando. A lo lejos, el pavimento ofrecía esa sensación de temblor propia del calor y numeroso personal de sanidad y seguridad —unos 200 efectivos en total, según fuentes de Defensa Civil— se disponían a acompañar a los peregrinos en medio de un operativo en el que también participó personal de los municipios y comunas del trayecto.
Fuente: Diario La Capital