03/03/13

YPF ya produce gas no convencional en el yacimiento de Vaca Muerta

 

El recurso se extraerá del pozo El Orejano X-2, que aportará 120 mil m3 diarios. El volúmen será  inyectado en la red troncal de abastecimiento

 

 

En las últimas horas, el yacimiento neuquino de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta dejó de ser la llave teórica del despegue de la YPF nacional para empezar a transformarse, en un plazo más largo que corto, en un proveedor real de nueva energía para el país. Es que el viernes pasado, la firma que conduce Miguel Galuccio puso en marcha el primer pozo productor de gas no convencional en esa zona, directamente conectado al sistema de abastecimiento central. 

Se trata del pozo El Orejano X-2, del cual la empresa planea obtener como máximo unos 120 mil metros cúbicos diarios de gas, en línea con el mejor resultado que se derivó de los ensayos llevados a cabo durante la última semana.

Fuentes de YPF confirmaron a Tiempo Argentino que "el volumen producido se volcará al mercado a través del Gasoducto Gas Pacífico". Asimismo, agregaron que "la noticia tiene una importancia especial ya que, además de que implicará más gas en el mercado local con producción de YPF, es el primer pozo de shale gas que la empresa conecta al sistema". 

El año pasado, cuando Galuccio anunció el Plan Quinquenal 2013-2017 de YPF que tiene como meta conseguir inversiones por U$S 37.200 millones, el presidente de la compañía adelantó el hallazgo de cinco pozos de petróleo no convencional en Chubut y Neuquén. 

El chubutense -que fue primicia de Tiempo Argentino- es el D-129, también conocido como Vaca Muerta II por su enorme potencial; mientras que entre los del territorio neuquino aparecían dos alternativas por fuera de Loma La Lata. La referencia fue a los pozos Loma del Molle X-1, en sociedad con Exxon Mobil y G&P de Neuquén y El Orejano X-2, propiedad 100% de YPF, que empezó a producir el día viernes. 

Otra de las novedades del descubrimiento es la utilización de un tramo casi abandonado del Gasoducto Pacífico. Construido en 1999 con el objetivo de llevar gas a Chile, fue poco utilizado en los últimos años por la caída en las exportaciones del fluido al país vecino; y ahora fue recuperado en un tramo para transportar el gas. 

"Esto muestra el comienzo de un camino, pero hay que ser tan optimistas como pacientes, ya que hay que perforar muchos pozos", explicó a Tiempo Víctor Bronstein, titular del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (Ceepys). El especialista agregó que "no hay que perder de vista que a Estados Unidos le tomó más de 20 años alcanzar un potencial maduro en shale". 

Justamente, por nivel de reservas y en gran medida por Vaca Muerta, Argentina se posicionó como tercera potencia mundial de shale detrás de China y los Estados Unidos. Distintas fuentes del mercado y expertos en petróleo aseguraron que la puesta en marcha del pozo y de los próximos que se vayan a perforar en la región está muy relacionada con la previsibilidad que dio el reconocimiento por parte del Estado de un mayor precio para el gas nuevo a nivel mayorista. 

En 2012, el Gobierno comunicó el aumento y el millón de BTU de gas nuevo empezó a pagarse U$S 7,50, un valor competitivo que hace atractivas perforaciones tan complejas como las del shale. De hecho, en Estados Unidos, uno de los líderes mundiales, se está pagando un valor de U$S 3,50 el millón de BTU. 

El inicio de la producción en el área también tiene simbolismo político, que jugará a favor de la nueva gestión en YPF en un doble juego con la mejora en el precio del gas nuevo: si bien la YPF nacional ya firmó acuerdos asociativos para trabajar en conjunto en Vaca Muerta con Chevron, la Bridas de Bulgheroni y Corporación América; no es menos cierto que para que progrese el plan quinquenal necesita el ingreso de más capitales internacionales. Es que, hasta el momento, la gestión Galuccio ha logrado detener el declino productivo, pero tiene un amplio camino hacia el tan mentado autoabastecimiento. 

Lo que pueda empezar a aportar el flamante pozo será clave para la meta de recuperación de la producción planteada luego de años de caída estrepitosa de las reservas. El objetivo es lograr, de aquí al 2017, hacer crecer un 32% el volumen de petróleo y un 37% el de gas. 

"El gas se volcará al país, paso fundamental en el camino del autoabastecimiento energético", concluyeron ayer desde YPF en diálogo con este diario. 

Fuente: Tiempo Argentino
 

 

 

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