06/08/13
Uno de los marinos que arrojó polizones al Paraná apareció ahogado
El cuerpo apareció en la zona de Arroyo Seco. Los cuatro marineros y el capitán siguen detenidos en Rosario por el crimen de los africanos en alta mar
Uno de los tripulantes de un barco de carga que habrían arrojado a polizones congoleños en alta mar apareció ahogado días atrás en el río Paraná, a la altura de Arroyo Seco.
Ahora, la Justicia federal rosarina investiga no sólo la muerte de los polizones sino también si el marinero ahogado falleció por accidente o si se trató de otro homicidio.
Mientras tanto, siguen detenidos cuatro marineros y el capitán del barco RM Power, que tiene bandera de las Islas Marshall, un archipiélago asociado a los Estados Unidos y ubicado en Oceanía, entre Hawaii y Australia.
Los detenidos son algunos de nacionalidad filipina y otros, como el capitán, rumanos. La denuncia la hizo la empresa dueña de la embarcación, a partir del aviso que recibió de un tripulante.
Lo que trascendió es que primero el barco salió de un puerto del Congo y que poco después fueron descubiertos siete polizones, por lo que el capitán decidió volver para dejarlos.
Horas más tardes, ya con la travesía más avanzada, fueron descuibiertos entra 4 y 6 polizones más, y la decisión aparentemente del capitán fue arrojarlos atados de pies y manos, y sin salvavidas, a las aguas del Atlántico.
Además de la declaración de imputados y testigos, el juez Vera Barros ordenó allanar el barco, donde se secuestraron distintos elementos para la investigación.
En la actualidad, la llegada de polizones escondidos en el hueco de la hélice de los barcos es una postal recurrente en la zona portuaria del Gran Rosario, se debe a la activación del comercio en grano.
Equipados con bolsas de agua y paquetes de galletitas, los jóvenes polizones nadan hasta el barco, se esconden en algún hueco y viven una travesía de largas semanas para cumplir un sueño: salir de su país.
Para un capitán llevar polizones a bordo representa un error enorme que las empresas navieran se cobran caro, a veces, hasta pueden perder su trabajo.
Fuente: Rosario 3