04/10/13

Felices 85 años Arroyo Seco Athletic Club

Arroyo Seco Athletic Club. Fotografía Archivo Damián Andreoli

 

Al pueblo picante… salud.

 

 

La historia es como el respaldo de una silla, esta ahí, detrás de usted, basta con darse vuelta para verla, basta con inclinarse un poco para sentirla.


Es por eso que cuando siento el respaldo de mi silla al escribir estas líneas siento la historia y veo a un grupo de jóvenes, como lo soy yo, como lo fue usted. Pero los veo con un sueño, que fue solo de ellos, y que cumpliéndolo nos hicieron las cosas más fáciles a nosotros, los que llegamos después.


Les escucho la voz, los veo mirando el techo de sus dormitorios al llegar a casa después de una reunión donde se habló concientemente de fundar un club, les seco las lágrimas de emoción con un pañuelo que los admira.


La mayoría de ellos de un barrio humilde, bien marcado, italianos en busca de paz, sufriendo guerras, inmersos en la pasión cooperativista, no dejaban los sueños desparramados por las mesas, sino que proyectaron esto que somos, con no más que ganas, lucha y esperanza.


Fundaron un club para todos, para los de la baja y para los de la alta, donde no había condición socioeconómica para sumarse al proyecto, un club donde podían ingresar desde el primer día los que no tenían zapatos y traje al tono, un club de puertas abiertas.


Hombres que no debemos olvidar, muchos ya no están, que han quedado en la historia de esta ciudad,  otros siguen presente todos los días en las mesas, en las tribunas, colaborando, apoyando, otros en pleno ejercicio sosteniendo y ampliando lo que los primeros construyeron. Hombres de coraje, hombres de sangre azul, tomando dediciones, proyectando, pensando en el bien común, hombres de palabra, los cuales han dejado de compartir momentos con sus familias para dedicarle mucho tiempo al club, hombres que han recibido criticas y algún que otro halago, hombres que han tenido que adaptarse a los diferentes contextos socioeconómicos del país, algunos construyeron, otros mantuvieron, otros soportaron, algunos salvaron, pero todos trabajaron, lucharon, se esforzaron, contagiaron y han sido los conductores de este viaje de 85 años donde miles de athletistas hemos querido recorrer.


Si lográramos comprender la cercanía y la inmediatez del pasado cotidiano en la construcción del presente, esos episodios enmarcados en el acontecer diario, sembradores de nostalgia, se necesitan ser abrazados y registrados. Historia es identidad, ADN más certero que el científico: el club es  lo que es gracias a esta historia, que no necesariamente se enmarca en los grandes títulos. Historia hecha por hombres y mujeres, nucleados en el seno de un hogar azul, origen del espacio que hoy se siente, se palpita,  se sufre, se ama, se transpira, se disfruta.


Lo que somos es por lo que fuimos, lo que seremos, depende de lo que seamos hoy… Gruesa familia azul, el compromiso con el club, es además un compromiso con nosotros mismos… Es nuestra historia la que se escribe, cotidianamente, acción tras acción.


En 85 años más, tal vez antes, tal vez después, algún otro querrá hablar de ustedes y de sus hijos…

Depende de nosotros sostener latente la tradición picante, esa que no se mancha, no se abandona, ni se enajena, y se construye del aporte diario, del ladrillo athletista que lo vuelve colosal en la historia… y en días como hoy estamos todos, siempre estamos todos, y más aún en estos momentos, vayan sirviendo las copas, despacio, con cuidado que somos muchos, sirvan que vamos a brindar, lo vamos a hacer por los que pusieron el primer ladrillo, por los abuelos, por los que soñaron con todo esto, por los que ya no están , por los que lucharon, por los que lo siguen haciendo, por los socios, los hinchas, los simpatizantes, por los que nos representaron en tantas disciplinas, bochas, natación, básquet, fútbol, ajedrez, casin, tenis, pelota paleta, atletismo, teatro entre otras.


Brindaremos por los entrenadores, por los deportistas, por los padres que hicieron las veces de directores técnicos, psicólogos, masajistas y utileros, por los amigos de este club, lo haremos también por los hijos y nietos de esos hombres que han fundado en nosotros esta alegría inmensa de poder formar parte  de esta institución.


Levantemos las copas por las mujeres que han luchado codo a codo con ellos para hacer de ese sueño una realidad, por los presidentes, por los demás integrantes de comisiones y subcomisiones, por nuestro secretario, por los bufeteros, que se sumen todos a este aniversario, que nadie quede afuera. 


Acérquenle una copa a los que se alejaron, ellos también tienen que estar, que no falten los chiquitos, los infantiles deportistas del ASAC, nuestro buen futuro, los líderes de mañana, hagan lugar a la gran hinchada, con sus trapos y bombos, al gran orgullo de entregar sin pedir nada a cambio. Pongan fuerte esa música, más fuerte, que la escuche todo el mundo, es el himno de Athletic, Azul está en el alma, porque siempre lo he querido, viva y viva Athletic, gritaré hasta caer rendido. 


Ahora si,  estamos todos, abuelos, hijos, nietos, viejos, jóvenes, hombres y mujeres, levantemos bien altas nuestras copas.  


Por: Damián Andreoli


 

 

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